Akong: el juego que lleva milenios leyendo la mente de sus rivales

Hay juegos que nacen de una pantalla. Y hay juegos que nacen de la tierra, de las semillas y del tiempo que transcurre entre una cosecha y la siguiente. El Akong pertenece a esta segunda categoría —una de las más antiguas que el ser humano ha conocido

AKONGLECUTRA

4/1/20262 min read

Dos hombres jugando al Akong
Dos hombres jugando al Akong

Un nombre, muchas raíces

El Akong es conocido como Sohóng en Camerún y Gabón, y como Awalé en otras partes del África subsahariana. En Guinea Ecuatorial, es patrimonio de la etnia Fang, aunque hoy en día otras etnias también lo practican. Todos estos nombres apuntan a una misma familia de juegos: la gran familia del mankala, posiblemente el tipo de juego de estrategia más extendido en la historia de África.

Aunque parece remontarse a más de mil años, es difícil precisar con exactitud la antigüedad del awalé o mankala. Se trata de un juego extendido por casi toda África, con pequeñas variantes y distintos nombres según las áreas geográficas.

El tablero como mapa del mundo

El tablero del Akong no es solo un soporte para fichas. Su estructura de 12 casillas en dos filas de seis podría reproducir, a escala, la distribución tradicional y la vida social de ciertas comunidades. Las semillas o fichas con las que se juega tampoco eran arbitrarias: en su origen, el juego era considerado sagrado. Las semillas eran símbolo de fertilidad, y durante el juego ninguna podía permanecer sola. Reunir el mayor número en una casilla representaba llenar el granero de reservas.

Jugar al Akong era, en cierto modo, simular la vida de una aldea.

Del Abahá a los torneos regionales

Antiguamente, el juego se practicaba únicamente en la casa de palabra o Abahá —el lugar céntrico de las aldeas—, concurrido principalmente por adultos y ancianos, donde se medía la capacidad intelectual de los hombres del pueblo. Era, en esencia, una actividad reservada a quienes tenían reputación que defender.

Con el tiempo, el Akong cruzó los límites del Abahá. Aunque durante muchos años fue considerado por algunos como un "juego de vagos", hoy se está demostrando que puede ir a más. En los últimos años se han celebrado conferencias subregionales para armonizar sus reglas entre Guinea Ecuatorial, Gabón y Camerún, con el objetivo de elevarlo a la categoría de deporte oficial.

Un juego de matemáticas disfrazado de tradición

Lo que hace especial al Akong no es solo su historia. Es su profundidad estratégica. Dos jugadores, un tablero, semillas —y la posibilidad de que una sola decisión cambie el curso completo de la partida. Los jugadores actúan con asombrosa rapidez. Las fichas caen con precisión matemática, y el sonido rítmico y cadencioso de las piezas al caer es digno de presenciar.

No es casualidad que en Guinea Ecuatorial haya quien lo describa como un juego que existe entre las matemáticas y las estadísticas.

Por qué vale la pena conocerlo

En un mundo saturado de pantallas y notificaciones, el Akong propone algo completamente distinto: dos personas cara a cara, pensando, anticipando, leyendo al otro. Sin baterías. Sin conexión a internet. Solo la lógica, la paciencia y siglos de sabiduría popular condensados en un tablero de madera.

Si todavía no lo has jugado, ya va siendo hora.

¿Quieres saber cómo se juega exactamente? En la próxima entrada explicamos las reglas básicas y los movimientos que debes dominar para no salir derrotado en tu primera partida.